sábado, 18 de enero de 2025

El pensamiento de Santo Tomás de Aquino resumido para selectividad (2025) (artículo Nº 15)

De igual manera que San Agustín de Hipona cristianizó la filosofía platónica, Santo Tomás de Aquino (ni se atreva a hacer el chiste con respecto a su lugar de origen) hizo lo mismo con la filosofía aristotélica. El primero fue el pensador fundamental de la Patrística, una filosofía centrada en el cristianismo, con objeto de establecer un sistema filosófico basándose en las escrituras sagradas, de forma que así se podría defender esta religión. Mientras que el segundo viene a ser de la Escolástica, y, en términos simples, podríamos decir que es la continuación de la Patrística. Esta, se centró más en la complementación de la Teología y la Filosofía. Ambas corrientes tienen algunos puntos en común.

Antes de comenzar con este autor, repetiré la advertencia que hice con San Agustín. Evite hacer prejuicios a la filosofía de este autor por el simple hecho de ser cristiano. Trate de entenderla, y puede, por supuesto, criticarla con argumentos sólidos. Así es como se hace filosofía. Atrévase a conocer. De igual manera, puede ser interesante que revise los principales fundamentos del cristianismo, en vista de que siempre se suele dar por hecho que son conocidos, aunque hay mucho misticismo y bulos en cuanto a ello, además de varias ramas dentro de la propia religión.

Dedico así el siguiente parrafo a introducir esta religión, puesto que es innegable toda la relvancia que ha tenido, como mínimo históricamente. El cristianismo es la religión que tiene por dios a Jesús, y tiene por texto sagrado La Biblia, dividida en el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Una de las creencias fundamentales de esta religión es la figura de la Santísima Trinidad. Se sostiene así que el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo comparten la esencia, y son Dios, pero se manifiestan en personas distintas. El Hijo de Dios (que técnicamente, también es Dios), vendría a ser Jesús de Nazaret, que en principio fue un personaje histórico. Esta religión nace del judaísmo, y en sus orígenes fue bastante perseguida. Pero finalmente acabó siendo establecida como religión oficial del Imperio Romano de Occidente en el 380 D.C. por Teodosio (como comentábamos en el artículo de San Agustín).

Contexto histórico e influencias

Santo Tomás de Aquino [IMG-1] es casi un milenio posterior a San Agustín de Hipona, y entre estos autores también hubo importantes filósofos del medievo, como lo fueron Boecio, San Anselmo, Abelardo, entre otros... Nació en 1224 o 1225 en una familia noble de Roccasecca, Aquino (actual Italia), y era el menor de nueve hermanos.


Pintura por Carlo Crivelli, Santo Tomás de Aquino [IMG-1]

La historia de Santo Tomás es un tanto interesante, en vista de que tuvo que rebelarse contra el deseo de sus padres de unirse a la orden benedictina, una orden religiosa. El deseo familiar se contradecía con su deseo personal, puesto que él deseaba entrar en la orden de los dominicos, a causa de la influencia que ejerció sobre Santo Tomás un reclutador de esta última orden, Juan de Wildeshausen.

Su familia trató de evitar esto por todos los medios. Incluso llegaron a secuestrarle, a encerrarle, y a disuadirle de unirse a esta orden con una prostituta, y fue él el que se negó a ello auyentándole usando un atizador incandescente. Finalmente cosigue huir de su familia con ayuda de algunas hermanas y se va a París para estudiar como alumno de San Alberto Magno, alrededor de 1245. Durante su cautivero, sin embargo, tuvo acceso a algunos títulos, y pudo aprovechar para leer (y memorizar) las Sagradas Escrituras, las Sentencias de Pedro Lombardo, además de comenzar a leer filosofía aristotélica. Más adelante, el propio Santo Tomás dará clase como maestro de Teología. Se decía que era un hombre de pocas palabras. No obstante, escribía mucho (una de sus obras más largas, la Suma Teológica, tiene más de dos millones de palabras y equivale alrededor de dos Biblias y media en extensión).

Entre 1259 y 1269, Santo Tomás se desplaza a Roma, ocupado como teólogo papal. Aún así, continuó con su larga tarea como escritor, comentando los textos de Aristóteles, filósofo con el cual conectó en gran medida. Entre 1269 y 1272, la orden dominca le envía a París con objeto de defender a dicha orden de ciertas críticas asociadas a diferentes corrientes de pensamiento y otras órdenes. Asimismo, trató de unificar el pensamiento de Aristóteles con la religión católica. Posteriormente se dirige a Nápoles con el fin de fundar su propia universidad. Finalmente, en el 1273, tras lo que él describió como una "experiencia mística", que le dejó sin capacidad de escribir durante sus últimos tres meses, muere en el Monasterio de Fosanova.

Hemos de recordar que durante todo el medievo, la Iglesia Católica consiguió una gran relevancia a causa del establecimiento del cristianismo como religión oficial del Imperio Romano, y en general por su expansión por la Europa. El modelo económico predominante fue el feudalismo, con una sociedad dividida en tres clases: laboratores, oratores y bellatores (trabajadores, clérigos y guerreros), e incluso hubo un lema, ora et labora, (reza y trabaja) que deja claro la influencia de la Iglesia.

También fueron fundamentales las universidades como centros de formación y culturización (siendo la Universidad de París una de las más prestigiosas), y las traducciones de manuscritos (como las que se realizaron en la Escuela de Traductores de Toledo) para evitar la pérdida del pensamiento antiguo, como el de Aristóteles, que fue traducido del griego al latín, de modo que Santo Tomás pudo acceder a su filosofía.

Metafísica, teología, conocimiento

Dios y el resto

Al igual que San Agustín, Santo Tomás defiende el Creacionismo, a saber, que Dios crea todo desde la nada. También defiende que no abandona la Creación. Atribuye las mismas características a Dios que San Agustín (omnipotente, omnibenevolente, omnisciente, personal...).

Partirá de una base aristotélica (teoría hilemórfica, ser en potencia y ser en acto...). No obstante, distinguirá dos formas de ser: el ser necesario y los seres contingentes. Una definición de contingencia según la RAE es algo que puede suceder o no suceder [1]. Para Santo Tomás, esto significa que, si puede no suceder, si puede no exisitr, no es necesario para la existencia del Mundo. Veamoslo con un ejemplo: si usted muriera hoy, sin duda sus seres queridos llorarían su muerte. Sin embargo, no por eso el Mundo dejará de existir.

Algo similar es lo que argumentaba Santo Tomás con la contingencia de los seres. Sin embargo, mantiene que sí hay un ser que ha de existir para que el resto pueda hacerlo: Dios. Así, si Dios nunca hubiera existido, nada de esto lo haría.

Para comprender esto es fundamental relacionar estos conceptos con la teoría hilemórfica de Aristóteles y las modificaciones que Santo Tomás incluyó. Recordemos que la teoría hilemórfica sostenía que los seres se componen por materia y forma. En el caso de los seres humanos, esta división corresponde con el cuerpo y el alma. En esta última reside nuestra esencia. Santo Tomás distingue entre existencia y esencia, relacionando la primera con la materia (permite la existencia de un ente material) y la segunda con la forma (permite el establecimiento de una esencia). 

Entonces, para Santo Tomás, todas las esencias posibles (todas las definiciones) existen en potencia, en la mente divina, pero solo algunas lo hacen en acto. Por ejemplo, usted y yo existimos en acto, por tanto, nuestra esencia en potencia ha permitido nuesta existencia en acto gracias al nacimiento. Este filósofo defiende que, para los seres contingentes, su esencia no implica su existencia. Com hemos visto antes, no es necesario que usted y yo existamos para que continúe la vida en el Universo. Ahora bien, como posiblemente esté pudiendo intuir, hay una esencia que sí implica su existencia, y es la de Dios, en vista de que es necesaria para la creación del Universo.

Jerarquía de seres

Este filósofo también establece una jerarquía de seres, en función de su grado de perfección con respecto a Dios [IMG-2]:


[IMG-2]

Como no podría ser de otra manera, Dios ocupa el primer lugar de la jerarquía, por ser el ser más perfecto que existe (no hay nada más perfecto que Dios según este filósofo), además de ser el Creador. Entre los seres humanos y Dios, introduce a los ángeles, en vista de que por su propia esencia no pueden traicionar a Dios, no pueden pecar, mientras que los seres humanos, por el asunto del libre albedrío tratado en San Agustín, sí podemos pecar.

En los últimos tres escalones se encuentran los animales, las plantas, y los seres inanimados, en orden descendete. Los animales por no tener la capacidad de raciocinio, las plantas por no tener la facultad sensitiva, y los seres inanimados por no tener ninguna de las tres facultades (vegetativa, sensitiva, y racional), que discutiremos en la sección de antropología. Cuanto más se desciende en la pirámide, menos perfectos son los seres. Así, podríamos afirmar que Santo Tomás usa a Dios como "barómetro", o para comparar la perfección de los seres. Más similitud con Dios implica más perfección para Santo Tomás.

Demostración de la existencia de Dios: las cinco vías

A diferencia de San Agustín, este filósofo sí trató de demostrar la existencia de Dios de una manera sistemática. Defiende que no se nos hace evidente la existencia de Dios mediante la razón, y por tanto, ha de ser demostrada; aunque sostiene que sí es evidente en sí misma (cuando se demuestra por la fe).

Así, está criticando el Argumento Ontológico de San Anselmo, que argumentaba que, por el simple hecho de ser Dios, por definición, el ser más perfecto, y como su esencia implica su existencia, no es necesaria ninguna demostración más para argumentar la existencia de Dios. Ahora bien, mientras que Santo Tomás comparte que es Dios el ser más perfecto, y que necesariamente ha de existir; no resuelve en que no es necesaria ninguna demostración más, en vista de que para la razón no es evidente.

El Argumento Ontológico de San Anselmo es un argumento deductivo, o, como diría Santo Tomás, un argumento a priori, con el cual, conociendo la causa se infiere el efecto. No obstante, la discrepancia de Santo Tomás con San Anselmo surge porque el primero afirmó que la existencia de Dios sólo se puede demostrar con un método inductivo, o un método a posteriori, ya que conocemos la consecuencia (la existencia de la Creación) y no podemos acceder a la causa (Dios) mediante la razón de manera directa.

En vista de todo lo anterior, Santo Tomás no propone uno sino cinco argumentos, cinco vías, para argumentar la existencia de Dios. Todos responden a la misma estuctura inductiva: en primer lugar se evidencia una característica de la realidad o un fenómeno, y se establece como punto de partida. Como segundo paso se aplicará el principio de causalidad, para explicar el fenómeno como consecuencia. En penúltimo lugar se negará la posibilidad de que exista una regresión infinita de causas, y finalmente se establcerá a Dios como la causa del fenómeno

Esto se entiende mejor viendo, directamente, las cinco vías:

I. DEL MOVIMIENTO: En el Mundo hay movimiento, y todo movimiento es causado por otro ser que estaba en movimiento. Como no puede existir una regresión infinita de causas, la causa que buscamos es Dios. Esta vía es prácticamente la misma que el argumento de Aristóteles para justificar la existencia del Primer Motor Inmóvil

II. DE LA CAUSALIDAD: Ningún ser se puede causar a sí mismo (recuerde la causa eficiente de Aristóteles, y la Teoría de las Cuatro Causas). De modo que para cada ser ha de existir una causa, y como no puede existir una regresión infinita Dios es la primera causa.

III. DE LA CONTINGENCIA: Todos los seres observables son contingentes. Pero, si todos los seres son contingentes, no habría ningún ser del cual dependa la existencia, un ser necesario. Además, los seres contingentes tenemos la posibilidad de no existir, y por tanto debió haber un momento en el cual no existió nada, de modo que ha de existir un ser necesario que creó a los seres contingentes.

IV. DE LA PERFECCIÓN: Todos los seres observables somos imperfectos, tenemos cualidades mejores y peores. Así, todos los seres han de participar de un ser superior, algo que sea perfecto en todas sus cualidades. Entonces, ese ser es Dios, que es acto puro (no puede ser más perfecto, todas sus potencias lo son en acto)

V. DEL ORDEN DEL UNIVERSO: Esta última vía se asemeja al argumento del ajuste fino (fine tuning, en inglés). Parte de la premisa de que existe un orden en la Creación, el cual no ha podido ser posible por azar, si no que ha de responder a un plan. Así, Dios creó el Universo de manera ordenada.

Cada uno de estos argumentos demuestra la existencia de un ser con características específicas (un Primer Motor, una primera causa, un ser necesario, un ser perfectísimo, y una inteligencia ordenadora). Santo Tomás afirmará que sólo un ser cumple con todo esto: Dios.


[IMG-3] (Haga clic en la imagen para verla a pantalla completa)

Razón y Fe

El punto de vista de Santo Tomás con respecto a la relación entre Razón y Fe es relativamente similar al de San Agustín. Ambos estarían de acuerdo en que han de complementarse, pero Santo Tomás no afirmará que ante una contradicción la Filosofía tenga que someterse a la Teología en todos los casos.

Parte de la premisa de que existe una única verdad, negando así la teoría de la "doble verdad" propuesta por el averroísmo latino. Sin embargo, sostendrá que para conocer la única verdad puede haber diferentes caminos. Aún así, mantendrá que la Razón y la Fe tienen sus propios "campos de estudio", pero el punto es que estos campos de estudio pueden coincidir en ciertas zonas. Por ejemplo, en el estudio de Dios, Santo Tomás verá la Filosofía como sierva de la Teología.

En cualquier caso, no se ha de llegar nunca a una contradicción entre Filosofía y Teología, en vista de que ambos son métodos válidos para conocer.

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Abstracción

Santo Tomás plantea un modelo de abstracción prácticamente igual al de Aristóteles. Se parte de la percepción sensible para posteriormente crear una imagen mental mediante la imaginación que es almacenada en la memoria. Finalmente, se podrá comprender el concepto universal mediante el entendimiento agente. El entendimiento paciente o posible sirve para aplicar este concepto universal a casos concretos para poder hacer juicios.

Antropología

Santo Tomás coincide con Aristóteles en lo que respecta a la teoría hilemórfica, como comentábamos anteriormente. Así, el ser humano está compuesto por cuerpo y alma, siendo esta última fundamental a la hora de controlar los impulsos corpóreos. Gracias a que el alma está proveída de la facultad racional, exclusiva de los seres humanos, además de la facultad sensitiva, propia de los animales y los humanos, que permite la sensación, que a su vez permite el contacto con la realidad; y la facultad vegetativa, en posesión de todos los seres vivos, en vista de que realiza las funciones vitales del ser, además de posibilitar el crecimiento.

También comparte que el alma y cuerpo componen una unión sustancial, a diferencia de la unión accidental en Platón. Este último filósofo argumentaba que la unión de alma y cuerpo surge de manera casual, en la cual el alma es prisionera en el cuerpo. San Agustín de Hipona y Platón defendieron esta postura, mientras que Santo Tomás de Aquino y Aristóteles defendían que la unión sustancial era necesaria para que pudiera darse la vida.

Tras la muerte

Ahora bien, si es usted observador quizás se haya planteado una cuestión: ¿Si la unión de cuerpo y alma es sustancial, cómo es que existe la vida después de la muerte (teología escatológica) según Santo Tomás y el dogma cristiano? La unión accidental podía explicar esto, en vista de que el alma continuaría existiendo tras la muerte corpórea. Pero a priori, parece que la union sustancial carece de una explicación; además de que Aristóteles no cuestionó qué sucede después de la muerte. Entonces, Santo Tomás afirmará lo siguiente:

El alma, al ser inmaterial no está sometida al tiempo. Luego en el "periodo" en el cual el alma está separada del cuerpo, esta primera es juzgada por Dios, y tras la resurrección de los muertos se volverá a crear esta unión sustancial, aunque con algunos cambios. Sin duda, no se tratará del mismo modo de existencia, en vista de que nuestro cuerpo será distinto. Se tratará del cuerpo glorioso, de forma que en vez de estar el alma condicionada por el cuerpo, el cuerpo glorioso estará condicionado por el alma.

Ética y política

El propósito y el mal

Santo Tomás defiende que el bien es el objetivo de todo esfuerzo, además de que todo lo que existe tiene un propósito (teleología aristotélica). El fin del ser humano es encontrar la felicidad, la cual sólo se alcanza de manera plena en la otra vida, con la contemplación beatífica de Dios.

Explicará el mal de manera similar a San Agustín, definiendo el mal como ausencia de bien, y justificando así también el problema del mal que surge del libre albedrío. Entonces, para explicar que hay gente que hace el mal o desea el mal, dirá que ellos creen que está bien, afirmando así el intelectualismo moral de Sócrates (para hacer el bien es necesario conocer el bien).

Ley natural y autorrealización

Es importante introducir el concepto de ley eterna, que vendría a ser la que regula la Naturaleza. Este orden se mantiene con la ley física y la ley natural, siendo esta última la relativa al orden en los seres humanos. Esta ley natural consta de tres preceptos fundamentados en un único objetivo: el desarrollo de la esencia humana realizando el bien y evitando el mal. O, en otras palabras, la autorrealización del individuo, mediante el desarrollo de las tres facultades humanas:

I. FACULTAD VEGETATIVA: Conservación de la vida.

II. FACULTAD SENSITIVA: Procreación, educación de los hijos.

III. FACULTAD RACIONAL: Búsqueda de la verdad y respeto de la justicia social.

Según Santo Tomás, estos tres preceptos son evidentes, universales, e inmutables para el ser humano. La capacidad que nos permite conocer y cumplir con la ley natural se denomina sindéresis, y consiste en la capacidad de usar la razón, evitando caer en los vicios naturales. Además, mediante la conciencia se pueden establcer unos preceptos secundarios, adaptados a las condiciones concretas de cada individuo.

Para alcanzar la sindéresis Santo Tomás recurrirá a las virtudes según Aristóteles, a saber, las virtudes éticas y las intelectuales o  dianoéticas. Las primeras son las relativas al hábito y al trato con los demás, en las cuales se ha de buscar un término medio entre dos extremos viciosos (por defecto y por exceso). Las segundas son las relativas al intelecto y al pensamiento, donde se debe buscar el máximo desarrollo posible.

Política, leyes positivas y formas de gobierno

Santo Tomás defiende que el desarrollo completo del ser humano o su autorrealización sólo es posible dentro de una sociedad, en vista de que efectivamente somos seres sociales. Por ello, el fin del estado es el de garantizar el bien común, a través de las leyes positivas, que son leyes creadas por el ser humano para posibilitar el orden. Aunque Santo Tomás va más allá, afirmando que estas leyes deben basarse en los preceptos de la ley natural, para permitir la autorrealización del individuo. Incluso defenderá que, si la ley positiva no se basa en la ley natural, existe el derecho a desobedecerla (aquí podemos ver cómo aboga por un objetivismo moral, al igual que Sócrates). 

Este filósofo optará por las mismas formas de gobierno que Aristóteles: monaraquía (gobierno de uno solo), aristrocracia (gobierno de un grupo), y democracia (gobierno de la mayoría); frente a sus versiones corruptas (tiranía, oligarquía y demagogia; respectivamente). El gobierno será mejor o peor en función de cuánto respete la ley natural mediante el establecimiento de leyes positivas.

Papel de la Iglesia

Por último, argumentará que la Iglesia tendrá un papel fundamental para ocuparse de las cuestiones espirituales, una organización que guíe a las personas a su autorrealización y que incorpore esta religión a la educación. Como el bienestar espiritual es prioritario al bienestar corpóreo, este autor defenderá la subordinación del gobierno y las administraciones a la Iglesia, lejos de una postura laica.

Conclusión

Santo Tomás de Aquino fue, sin lugar a dudas, uno de los filósofos más relevantes de toda la historia, partiendo además de una base aristotélica; y con una apasionante biografía. Su filosofía ha influenciado a muchos otros autores, y estableció un orden filosófico trascendental dentro de la Iglesia.

Junto a San Agustín de Hipona, Santo Tomás es una de las 37 personas que ha recibido el título de Doctor de la Iglesia, indicando su nivel de erudición y sus aportaciones a esta religión. Existe una corriente posterior denominada neotomismo que ha dado una nueva intepretación de las bases establecidas por Santo Tomás. No obstante, la obra tomista ha sido objeto de muchas críticas y discusiones, especialmente en los asuntos relativos a la existencia de Dios (como por ejemplo David Hume con el esceptisicmo) y la relación entre Razón y Fe, dos cuestiones muy discutidas a lo largo de la historia de la Humanidad (incluso a día de hoy).

En el caso de este autor puede ser algo más complejo realizar una lectura de sus escritos, en vista de que son muy extensos, aunque tiene también tratados más cortos, como De ente et essentia (Sobre el ser y la esencia) o Expositio super Credo (Exposición sobre el Credo) [2], [3], [4].

Publicado por: Rubén Cardenal Hernández (originalmente publicado como Rubén C.) el 18 de enero de 2025 a las 2:02 P.M. 

Bibliografía:
[1]: RAE: https://dle.rae.es/contingencia
[2]: Obra de Santo Tomás en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes: https://www.cervantesvirtual.com/obras/autor/tomas-de-aquino-santo-1224-1274-31892
[3]: De ente et essentia, traducido al español - Edizioni Santa Croce: https://www.edizionisantacroce.it/catalogo/teologia/altre-pubblicazioni/352-de-ente-et-essentia.html
[4]: El Credo: exposición del Símbolo de los Apóstoles - Internet Archive: https://ia601708.us.archive.org/13/items/el-gobierno-monarquico-santo-tomas-de-aquino/El%20Credo%20-%20Santo%20Tom%C3%A1s%20de%20Aquino%20%283%29.pdf

Bibliografía no citada en texto:
[N-1]: Web Dianoia: https://www.webdianoia.com/medieval/aquinate/aquino_filo.htm
[N-2]: Apuntes de La Lechuza de Minerva: https://lalechuzademinerva.es/historia-de-la-filosofia/
[N-3]: Clases de Hª de la Filosofía de 2º de Bachillerato en mi instituto público, Madrid.
[N-4]: A. C. Grayling, Historia de la Filosofía, Ariel (edición de febrero de 2022), Capítulo de Santo Tomás de Aquino (ISBN 9788434433809)
[N-5]: Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Tom%C3%A1s_de_Aquino
[N-6]: Platonto: las 5 vías: https://www.youtube.com/watch?v=WNtaOOdTgOQ
[N-7]: Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Doctor_de_la_Iglesia

Imágenes:
[IMG-1]: Dominio público, Wikimedia Commons, https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e3/St-thomas-aquinas.jpg
[IMG-2], [IMG-3], [IMG-4]: Elaboración propia con Microsoft PowerPoint, licenciado con CC BY 4.0. (Creative Commons), por Rubén C.

miércoles, 1 de enero de 2025

El pensamiento de San Agustín de Hipona resumido para selectividad (2025) (artículo Nº 14)

Tras haber tratado la filosofía aristotélica en el artículo previo, abandonamos la etapa antigua para entrar a la etapa medieval. La reflexión pasará de ser en relación al ser humano; y la Naturaleza (esta última antes del giro antropológico) al asunto de Dios, tratando de responder preguntas como las siguientes: ¿Existe un dios? ¿Existe el Dios cristiano? ¿Dios es bueno? ¿Existen el cielo y el infierno? ¿Existe el perdón de Dios? ¿Cómo crea Dios? entre otras...

Recuerde que el comienzo de la Edad Media se sitúa generalmente alrededor del 476 D.C. con la caída del Imperio Romano de Occidente, esto sucede dentro del S. V D.C.. Así, alrededor del año 1 D.C. nace, en principio, Jesús de Nazaret, un personaje histórico de los más influyentes de toda la historia de la Humanidad, por ser el predicador de la religión cristiana, que tanta relevancia ha tenido y tiene a lo largo de toda la historia. Un claro ejemplo es mismamente el calendario que usamos, el calendario gregoriano, que sitúa el nacimiento de Jesús como el principio de todo.

Entre Aristóteles (S. IV A.C.) y San Agustín de Hipona, filósofo cuyo pensamiento trataré de abordar en este artículo (S. IV-V D.C.) hay unos 8 siglos de diferencia. Durante este tiempo la Filosofía no ha estado inactiva, aunque en selectividad no entra ningún autor relevante de estas épocas. Más adelante, haré un artículo en relación a las escuelas helenísticas. Quizás le suenen las escuelas estoicas, escépticas, y epicúreas, entre otras.

Por último y antes de entrar directamente con San Agustín, hemos de aclarar una polémica que existe con los filósofos cristianos. Usted no necesita creer en nada de lo que dicen para entenderlo. Puede estar o no de acuerdo con lo que argumentan. Me parecía importante aclarar esto porque a algunos alumnos (yo pequé con el ejemplo) nos costaba entender este filósofo por no ser cristianos y no creer lo que dice. No ha de infravalorar o sobrevalorar a este filósofo por el simple hecho de ser cristiano.

Ahora bien, le recuerdo que cualquier filósofo, y en general cualquier argumentación ha de ser vista desde un punto de vista crítico. Este es uno de los motivos por los cuales es importante aprender Filosofía, para aprender a criticar.

Contexto histórico e influencias

Como explicábamos al comienzo, el Imperio Romano de Occidente cae oficialmente en el 476 D.C., con al derrota de Rómulo Augusto por Odocaro, el rey de los hérulos; tras haber pasado el Imperio por una época decadente. San Agustín de Hipona nace en Tagaste, actual Argelia, en el año 354 D.C., y fallecerá en Hipona, en el 430. Por tanto, vivió la época decadente del Imperio.

El cristianismo pasó de ser una religión perseguida en el Imperio, a convertirse en legal con el Edicto de Milán (un acto jurídico) en el 313 D.C., por el emperador Constantino, y en culto oficial en el 380 por Teodosio I. Sin embargo, San Agustín pasa por varias religiones antes de convertirse finalmente al cristianismo, siendo de las más importantes el maniqueísmo. Los maniqueos defendían que el mal poseía existencia ontológica propia, como el bien. De forma que el bien y el mal estarían en una lucha constante, una lucha entre luz y tinieblas, entre el "Padre de la Majestad" y el "Rey de las Tinieblas".

No obstante, esta perspectiva no le daba mucha paz, digámoslo así, a San Agustín, de modo que finalmente termina convirtiéndose al cristianismo tras una juventud repleta de pecados (su hijo, Adeodato, nació fuera del matrimonio, por ejemplo). Sin embargo, el modelo cristiano no era perfecto, y este autor tuvo que enfrentarse a algunas cuestiones filosóficas, como el problema del mal, que trataremos en profundidad más adelante. Este cuestiona el hecho de que, si Dios es bueno, ¿cómo es posible que exista el mal en su creación?

Así, San Agustín [IMG-1] fue de los más importantes filósofos de la época medieval, tratando principalmente cuestiones relacionadas con Dios. Se suele decir que San Agustín "cristianizó" la filosofía de Platón, como hará dentro de casi 1000 años Santo Tomás de Aquino con la filosofía aristotélica.


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Metafísica, Teología y Epistemología; DIOS

Justificación de la existencia de Dios

San Agustín habla de dos formas de demostrar la existencia de Dios. La primera es mediante la Fe. Este concepto se puede definir de varias formas: en un contexto más general, se podría definir como una fuerte creencia en algo, con o sin pruebas. Sin embargo, bajo la filosofía de San Agustín este concepto es esencial y complementario a la Razón, como trataremos más adelante.

Entonces, mediante la Fe San Agustín afirma la existencia de Dios. No obstante, planteará varios argumentos para demostrar su existencia mediante la Razón:

La existencia de Dios, técnicamente hablando, no es demostrable. Al igual que tampoco se puede demostrar su no existencia. De modo que este debate es de los más relevantes en la Filosofía, junto al de libre albedrío que trataremos más adelante.

Todo lo que hay son argumentos, a favor o en contra, de la existencia de Dios. Uno de los más interesantes a mi juicio es el argumento del ajuste fino (o fine tuning, en inglés), que argumenta que en el Universo existen una serie de constantes, como por ejemplo el Número de Avogadro, la Velocidad de la Luz o la Constante de Gravitación. Estas constantes están tan precisamente ajustadas, que un pequeño cambio en una de ellas provocaría que no se pudiera dar la vida [1]. Así, se puede usar este hecho para argumentar que estas constantes han sido establecidas por un dios, un ser intelectual que ha diseñado el Universo; suponiendo que no se hayan dado por azar.

Versiones más simples de este argumento ya fueron planteadas por filósofos de la antigua Grecia, como el nous de Parménides, que viene a ser una inteligencia ordenadora del Universo. San Agustín sigue una línea de argumentación similar, afirmando que un mundo tan perfecto y ordenado no puede ser causa del azar. Este argumento sería el argumento cosmológico, por el orden del cosmos.

Otros argumentos son el de consenso (la mayoría de los hombres entonces creían en Dios; y si lo piensa, todas las religiones tienen en común el hecho de tener algún tipo de deidad), el psicológico (a través de nuestra alma podemos descubrir a Dios, de una manera similar a lo que planteaba Platón con la Teoría de la Reminiscencia), y finalmente, el epistemológico (existen una serie de ideas inmutables en nuestra alma, como la idea de Justicia o la idea de Bien en Platón. Estas ideas no pueden provenir de lo material, puesto que está en constante cambio, de forma que han de provenir de Dios).

Creación del Universo

San Agustín defiende una postura creacionista, a saber, que todo ha sido creado por Dios desde la nada. Para explicar el proceso de creación, recurre a una teoría similar a lo que proponía Platón con el Demiurgo. La Teoría del Ejemplarismo que propone San Agustín afirma que Dios crea los seres a partir de ideas perfectas, ideas que no están en un Mundo de las Ideas si no en la propia mente perfecta de Dios. Se podría decir así que el Mundo de las Ideas está contenido por Dios. A estas ideas las llamaremos arquetipos. Además hablaba de las razones/rationes seminales, que vienen a ser semillas que son introducidas en la materia, de la cual surgirán progresivamente seres en el futuro.

De igual manera a como argumentaba Platón, San Agustín defendía la existencia de materia y forma (esencia). Regresaremos a esto más adelante, en la sección de antropología.

Este autor atribuye a Dios la perfección, además de ser omnipotente (que tiene todo el poder, que todo lo puede), omnisciente (que todo lo conoce), eterno, imperturbable, infinitamente bueno o omnibenevolente, y además le atribuye la cualidad de ser personal. Entonces, todos los seres humanos somos copias imperfectas, creadas a imagen y semejanza de Dios (¿no le recuerda esto a Platón, con las ideas y las copias?).

Problema del mal

Ahora bien, cuando San Agustín afirma que Dios es bueno, se enfrenta a un importante problema: ¿por qué existe el mal? Si dios es realmente bueno no hubiera permitido la existencia del mal en La Tierra.

En el siguiente esquema [IMG-2] vemos un resumen de la Paradoja de Epicuro, autor que ya abordó el problema del mal:


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Como podemos ver, Epicuro argumentaba así que es imposible que exista un Dios omnipotente, omnisciente y omnibenevolente (infinitamente bueno) al mismo tiempo. Sin embargo, San Agustín pensaba distinto: él sostenía que el mal existente en la creación era necesario para que pudiera existir un bien mayor: la libertad. Este filósofo era partidario del libre albedrío, que es la postura que afirma que los seres humanos tenemos verdadera capacidad de elección.

El debate del libre albedrío es uno de los más importantes y discutidos en toda la Historia de la Filosofía. A continuación presento un esquema [IMG-3] con todas las posiciones metafísicas de este debate:

[IMG-3]

Como puede ver, no se trata de determinismo contra libre albedrío. Existe la posibilidad de que ambos sean compatibles. No obstante, este debate es muy complejo y no podemos entrar aquí en materia. Pero tenemos que decir que San Agustín defendía el libre albedrío, puesto que en un universo determinista duro (determinismo sin libre albedrío) no tendría sentido que los pecadores fueran castigados, al no haber elegido pecar. Tampoco tendrían sentido los conceptos de responsabilidad y justicia. Además, San Agustín sostuvo que en ausencia del libre albedrío el hombre sería incapaz de obrar correctamente. Sin embargo, muchas personas obran correctamente, de forma que el libre albedrío tiene que existir (se trata de una argumentación por método inductivo).

En contraposición al maniqueísmo al que San Agustín estuvo adherido por un tiempo, sostuvo que el mal era ausencia de bien, o ausencia de perfección, de forma que no tendría existencia propia. Puede usted recurrir al ejemplo de la luz y la oscuridad, siendo la oscuridad (el mal) ausencia de luz (el bien).

Razón y Fe, Teoría del Conocimiento

San Agustín se aproximó de cierta manera al "pienso, luego existo" de René Descartes. Él dijo la "me engañan, luego existo". Además, afirmó la existencia de la verdad, en vista de que la negación de la existencia de la verdad se contradice a ella misma, puesto que al negar algo afirmas la verdad de dicha negación, por tanto ha de existir la verdad.

Este autor afirma que la Fe y la Razón son formas complementarias de conocer: "Intellige ut credas, crede ut intelligas" (entiende para creer y cree para entender). Así, la Razón sería representada por la Filosofía, y la Fe por la Teología y la Revelación divina. No obstante, ante una contradicción San Agustín decía que la Fe debía predominar frente a la Razón.

De manera similar a como hizo Platón, San Agustín realizó una división de los grados del conocimiento. Su "doxa" (opinión) sería lo que el denominó el Conocimiento Sensible, cuyo origen reside en los sentidos. El "epísteme" (sabiduría) quedaría dividido en dos: el Conocimiento Racional Inferior o las Ciencias, basada en el método inductivo para averiguar los principios universales; y el Conocimiento Racional Superior o Filosofía, que permite el conocimiento de lo inmutable, aquello que no proviene de los sentidos.

Paralelamente a la Teoría de la Reminiscencia, San Agustín de Hipona postuló su Teoría de la Ilumiación, y afirma así que al más puro conocimiento, el Racional Superior o Filosofía, sólo se podría acceder mediante un proceso de introspección, en vista de que Dios ha puesto estas ideas inmutables en cada una de nuestras almas.

Antropología y moral

Al hablar San Agustín de un Dios personal, afirma que nosotros, los humanos, estamos hechos a imagen y semejanza de Él. Luego los seres humanos tendremos una parte que proviene de los animales (la concupiscible e irascible en Platón), y una parte divina (la razón). Este filósofo defendió la unión accidental de Platón, con un cuerpo mortal y un alma inmortal que ha de buscar la salvación. 

Contempló así tres virtudes en el alma humana, relacionando cada una de las virtudes con los tres personajes de la Santísima Trinidad. Al Padre le atribuye la memoria, la capacidad de recordar el pasado y relacionarlo con el presente, posibilitando así la creación de una identidad. Al Hijo le asigna la inteligencia o el entendimiento, el cual permite la resolución de problemas y el alcanzamiento de la Verdad. Y finalmente, al Espíritu Santo le concede la voluntad, que es la facultad que impulsa al ser humano a encontrar el amor y la felicidad en Dios. Entonces, San Agustín afirma que el alma debe gobernar el cuerpo, con objeto de lograr ese amor a Dios y unificarse con Él.

El Pecado Original

¿Y qué sucede con el Pecado Original? Por si no lo conoce, La Biblia, el texto sagrado de la religión cristiana, narra la historia de Adán y Eva en el capítulo del Génesis, los primeros seres humanos sobre la faz de La Tierra. Dios les concede el privilegio de vivir en el Jardín del Edén, del cual serían expulsados si tomaban el fruto prohibído del árbol del conocimiento del bien y del mal. Sin embargo, una serpiente convence a Eva para tomar el fruto, y seguidamente Adán lo prueba, de forma que son expulsados del Jardín del Edén. La siguiente imagen corresponde a una obra artística del momento recién descrito [IMG-4]:


La Reprensión de Adán y Eva, Charles-Joseph Natoire [IMG-4]

Como han cometido un pecado y son los primeros seres humanos, en principio ese pecado será transmitido a toda la descendencia, es decir, a toda la Humanidad.

Como vimos anteriormente en la sección de Metafísica, San Agustín defiende que con el libre albedrío el ser humano podrá obrar bien (u obrar rectamente, como él dice). Sin embargo, teniendo en cuenta el Pecado Original, San Agustín argumenta que es necesario algo más para lograr la salvación del alma: la gracia de Dios.

Hubo doctrinas que se opusieron a esta idea, como el Pelagianismo, que argumentaba que el pecado no se transmite a la descenencia, y el Traducionismo, que sostenía que el alma de los hijos se hereda de los padres, negando así el Creacionismo agustiniano, que afirmaba que cada alma es creada por Dios al momento de nacer. Así, San Agustín razonaba que el Pecado Original no se transmite a través del alma si no del cuerpo.

Tipos de mal (ÉTICA)

En la sección con respecto al Problema del mal tratamos efectivamente la justificación que elabora San Agustín con respecto a este. Sin embargo, restaría añadir que este autor diferenció dos tipos de males:

El mal físico, terrenal o natural es el causado por agentes ajenos al hombre, ya sea una enfermedad, una catástrofe natural, etcétera... Este filósofo justifica este tipo de mal como vimos anteriormente, siendo este mal una especie de "medio indirecto" hacia un bien mayor.

El mal moral es el causado por un mal uso del libre albedrío que Dios ha concedido a los seres humanos. Como vimos anteriormente, es necesario que exista el libre albedrío, según San Agustín, para que el ser humano pueda obrar rectamente. Como consecuencia de ello, no es Dios el culpable de los malos actos, si no la persona, el pecador, por haber usado el libre albedrío contrariamente al propósito por el cual le fue concedido.

Política, Ética, y Filosofía de la Historia y del Tiempo

La cuestión del Tiempo

Este autor concibe la historia de forma lineal, con un principio (la creación), y un final (Juicio Final). También trata la cuestión del propio tiempo, tan difícil de explicar (¿usted nunca se lo ha planteado?), afirmando lo siguiente:

"Si me pides que me encuentre contigo mañana a una hora determinada, puedo hacerlo; pero, si me preguntas qué es el tiempo en sí mismo, carezco de respuesta." - San Agustín de Hipona [2].

Incluso a día de hoy no hay un consenso global con respecto al asunto del tiempo. Podemos llegar a decir que es "lo que tardan las cosas en cambiar", pero ese "lo que tardan" hace alusión directa al tiempo, y no se puede definir algo utilizando el mismo concepto.

Este es uno de los asuntos más complejos en su filosofía, y hay quién argumenta que en algunos puntos es contradictoria, como con la cuestión de la presciencia (conocimiento del futuro) de Dios y la inexistencia del futuro [2]. San Agustín afirma que el tiempo es creado por Dios durante el proceso de creación, de modo que Dios es "externo" al tiempo, no se ve afectado por él. 

A modo de broma, se cuenta que cuando alguien preguntaba a San Agustín que qué hacía Dios antes de crear el Mundo, respondía: "Crear el infierno para quienes hacen ese tipo de preguntas."

La Ciudad Terrenal y la Ciudad de Dios

En último lugar y en función del tipo de amor que uno tenga, este autor distingue dos tipos de ciudades:

Para aquellos que se amen a sí mismos por encima de todo asignará la Ciudad Terrenal. En esta Ciudad, será necesario el establecimiento de leyes para poder mantener cierto grado de paz, en vista de que sin ellas cada persona tenderá al bien individual, fomentando el desarrollo del caos.

En contraposición, para quienes amen a Dios por encima de todas las cosas hablará de la Ciudad de Dios, Ciudad en la cual las leyes no son necesarias gracias a que cada ser humano sabe lo que tiene que hacer y no dañará al prójimo.

En vista de lo anterior, San Agustín sostendrá que, tras el Juicio Final, la Ciudad de Dios se instaurará en La Tierra para quienes lo merezcan.

Conclusión

En este artículo he tratado de resumir la filosofía de San Agustín de Hipona de un modo relativamente ameno. Este autor fue, como decía, el primer gran filósofo del medievo, un periodo que durará algo más de un milenio, donde la Filosofía se centrará en la cuestión de Dios, con el auge del cristianismo como religión en Occidente.

La filosofía de cualquier autor ya es compleja de por sí, pero, generalmente hablando, podemos observar una tendencia a ser más específica y compleja (no por ello menos elegante); de modo que será más difícil el poder resumir todo el pensamiento de los autores.

Si está interesado en la filosofía de este autor, sepa que en la sección de Bibliografía le brindo las principales fuentes a las cuales he accedido para tratar la filosofia agustiniana. Asímismo, puede ser interesante la lectura (completa o parcial) de alguna de sus obras, como Confesiones o Ciudad de Dios.

Me despido deseándole un próspero 2025, en el cual, la Filosofía no falte.

Publicado por: Rubén C. el 01 de enero de 2025 a las 7:43 P.M.

Bibliografía:
[1]: https://www.youtube.com/watch?v=dxA-gdq_LUs
[2]: A. C. Grayling, Historia de la Filosofía, Ariel (edición de febrero de 2022), Capítulo de San Agustín de Hipona (ISBN 9788434433809)

Bibliografía no citada en texto:
[N-1]: https://blog.cervantesvirtual.com/caida-del-imperio-romano
[N-2]: Web Dianoia - https://www.webdianoia.com/medieval/agustin/agustin.htm
[N-3]: Jostein Gaarder, El Mundo de Sofía, Siruela (edición de enero de 2024), Capítulo de la Edad Media (ISBN 978-84-9841-451-6). Puede adquirir aquí el libro en cuestión: https://www.casadellibro.com/libro-el-mundo-de-sofia/9788498414516/1726492
[N-4]: Platonto: https://www.youtube.com/watch?v=DL16U2oj3eM
[N-5]: Apuntes de San Agustín de Hipona en La Lechuza de Minerva: https://lalechuzademinerva.es/historia-de-la-filosofia/
[N-6]: Clases de Hª de la Filosofía de 2º de Bachillerato en mi instituto, Madrid.

Imágenes: 
[IMG-1]: ambito lombardo, Public domain, via Wikimedia Commons: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Sant%27Agostino_d%27Ippona.jpg
[IMG-2]: https://rebelion.org/wp-content/uploads/2023/08/Epicuro.jpg
[IMG-3]: User:RobertGderivative work: Meldor, CC BY-SA 2.5 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5>, via Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:FreeWillTaxonomy2-es.svg)
[IMG-4]: Charles-Joseph Natoire, CC0, via Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:The_Rebuke_of_Adam_and_Eve_MET_DT5746.jpg)

viernes, 27 de diciembre de 2024

El pensamiento de Aristóteles resumido para selectividad (2025) (artículo Nº 13)

De momento y por desgracia, me veo obligado a posponer el artículo del gran pensador, filósofo, y mártir intelectual Sócrates, pues voy a realizar una serie de artículos que resuman el pensamiento de los autores que entran en el próximo examen de selectividad (PAU), con el fin de ayudar a las almas en pena que estén cursando 2º de Bachillerato este año, yo incluido. También haré artículos relativos a la selectividad en sí misma.

Advierto que, también por desgracia, en estos artículos trataré de no profundizar demasiado en la filosofía de cada autor, al no haber tiempo material para ello, centrándome así en los ámbitos más relevantes para selectividad.

Aristóteles: contexto e influencias


Busto de Aristóteles [IMG-1]

Sin más dilación. Aristóteles [IMG-1] fue un filósofo griego, discípulo de Platón (384 A.C. - 322 A.C.), aunque se mostró bastante crítico ante su Teoría de las Ideas. Si bien Platón fue un filósofo principalmente racionalista, con un imprescindible fundamento en la razón, la filosofía aristotélica es más empirista, aportando un mayor valor a la praxis (práctica), la experiencia, y la evidencia científica. Fue alumno en la Academia. Tanto Platón como Sócrates ejercieron una influencia en él. Muchos afirman que, sin Sócrates, ni Platón ni Aristóteles hubieran llegado a ser lo que fueron.

Pese a ser Aristóteles un gran discípulo y amigo de Platón, no fue nombrado director de La Academia tras la muerte de este en 347 A.C. Se fue a enseñar a una sede de La Academia en la ciudad de Aso junto a su compañero Jenócrates, donde se caso con Pitia. Posteriormente se traslada a Lesbos, con objeto de seguir allí con sus estudios de biología marina. Más adelante, en el 343 A.C. se muda a Pella, donde hará de tutor del mismísimo Alejandro Magno. 

Años después, habiendo fundado Aristóteles su propia escuela en Atenas, el Liceo, Alejandro Magno (bastante contrario a la filosofía de su tutor) pensó que Aristóteles estaba conspirando contra él, de forma que el filósofo fue acusado, de una manera muy similar a como ocurrió con Sócrates. Por suerte, Aristóteles prefirió que "no se pecara dos veces contra la Filosofía" y huyó a Calcis, localidad donde finalmente fallecerá.

Si recuerda La Escuela de Atenas de Rafael Sanzio que comentábamos en el artículo de Platón [IMG-2], puede observar que en el centro aparecen representados Platón y Aristóteles. El primero aparece con un dedo levantado, haciendo alusión a su Mundo de las Ideas (racionalismo), mientras que Aristóteles aparece con la mano extendida, recordando a Platón el mundo real en el que viven (empirismo).


Platón (izquierda) y Aristóteles (derecha) en La Escuela de Atenas por Rafael Sanzio [IMG-2].

Los escritos de Aristóteles fueron ordenados por Andrónico de Rodas, aunque, por desgracia, no se han conservado todas las obras que él escribió. Algunos de los escritos que se conservaron son apuntes para dar clase, puesto que la Filosofía era una actividad oral.

Metafísica

Aristóteles hablaba de la Physis, la realidad física, en la cual se encontraban la esencia de las mismas cosas. Para Platón, la esencia de las cosas provenía de la idea, situada en el Mundo Inteligible, mientras que para Aristóteles, la esencia de las cosas se encontraba en ellas mismas, en la Physis. Entre sus obras se encuentran la Física y la Metafísica, la primera explicando la realidad (por ejemplo, Aristóteles argumentaba que debían existir cuatro elementos como arjé en La Tierra (véase la sección de cosmología): agua, aire, fuego y tierra), mientras que la segunda explicaba el fundamento de la realidad, aquello que lo hace real. No obstante, esto no es lo mismo que el dualismo ontológico que presentaba Platón con el Mundo Sensible y el Mundo Inteligible.

Aristóteles presenta tres conceptos importantes en su Metafísica:

El primero corresponde a la sustancia. Esta viene a ser algo muy similar a la esencia, aunque no es exactamente lo mismo. La esencia será aquello que define la naturaleza de un ente, mientras que la sustancia incluye las características más concretas del individuo. Además, Aristóteles diferenciaba entre la sustancia primera y la sustancia segunda, siendo la primera la relativa a los seres individuales; mientras que la segunda corresponde a la categoría del ser universal al que pertenece. Por ejemplo, yo soy Rubén (sustancia primera), pero también soy un ser humano (sustancia segunda). Es importante diferenciar la sustancia segunda de la esencia, pues esta última viene a ser aquello que define, no aquello que es (no es exactamente lo mismo describir algo con su definición (soy un animal racional) que con su concepto (soy un ser humano)).

Además, Aristóteles dividía la sustancia primera en materia y forma (esto adquirirá otro significado dentro de antropología, siendo la materia el cuerpo y la forma el alma). La materia es el material con el cual está hecho un ente, mientras que la forma viene a ser la esencia, aquello que le da un orden. Materia y forma componen la unión sustancial, una unión necesaria para existir, a diferencia de la unión casual/accidental en Platón (recuerde el cuerpo como cárcel del alma en Platón). A esta idea de que los seres estamos compuestos por materia y forma se la denomina hilemorfismo.

Aristóteles también habla de las categorías o accidentes de los entes. Mientras que la sustancia puede ser por sí misma, los accidentes necesitan ser dentro de un ente. Son características verdaderas del ente, aunque no es lo único necesario para conocer con verdad a este. Veamos un ejemplo:

Las categorías aristotélicas son las siguientes: sustancia (puede ser por sí misma, es la primera categoría), cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo, , estado/situación, posesión, acción y pasión (estas últimas necesitan existir dentro de otro ser). Cualquier cosa que se pueda decir de un sujeto se podrá clasificar en alguna de estas categorías. Tomemos, por ejemplo, a mi persona al momento de escribir esto:

Sustancia primera: ser Rubén
Sustancia segunda: ser Humano
Cantidad: Tengo 5 dedos en cada mano, dos ojos, una nariz...
Cualidad: soy de estatura media
Relación: respecto a mi instituto, soy un estudiante; soy más joven que mis padres...
Lugar: estoy en mi escritorio
Tiempo: son las 11 PM
Estado: sentado
Posesión: tengo un portátil
Acción: escribiendo
Pasión: admirando a Aristóteles

Nótese así que ninguno de los accidentes puede ser por sí mismo. Yo estoy escribiendo, pero ese escribiendo ha de referirse necesariamente a un sujeto, a la sustancia primera.

El segundo concepto importante en Aristóteles es la diferenciación entre ser en potencia y ser en acto. Las potencias corresponden a todas aquellas posibilidades que podrían llegar a darse con respecto a un ente, mientras que el acto es todo aquello que es realmente dicho ente. Por ejemplo, una de mis potencias es llegar a ser un estudiante universitario, mientras que en acto soy un estudiante de 2º de Bachillerato. Entonces, nótese que las potencias no tienen por qué llegar a ser reales, a convertirse en acto; en vista de que no dejan de ser una posibilidad. Así, Aristóteles hablaba de la teleología, el estudio de la finalidad de las cosas (no sea confundida con la teología, el estudio de Dios).

De forma que con esta teleología podemos explicar el último de los conceptos fundamentales de la metafísica de este autor: las cuatro causas. Este autor afirma que todo ente está sujeto a cuatro causas que condicionan su existencia, siendo estas las siguientes:

I. Causa material: todo ente está compuesto por materia, sin la cual no podría existir. Por ejemplo, usted tiene un cuerpo sin el cual no podría vivir.

II. Causa formal: todo ente tiene una esencia, que determina exactamente lo que es. Así, usted también tiene una esencia que le diferencia del resto de personas.

Estas dos causas componen lo que sería la teoría hilemórfica que comentábamos anteriormente, y a la cual nos referiremos nuevamente en la sección de antropología.

III. Causa eficiente: todo ente comenzó a existir por una razón. En su caso, puede atribuir esta causa a sus padres.

IV. Causa final: todo ente tiene una finalidad (recuerde la teleología). Aquí, hablaríamos de un proyecto de vida personal, en el caso de los seres humanos. La autorrealización del individuo.

Dios: el Primer motor inmóvil

Entonces, Aristóteles notó que si todo ha de tener una causa, debe haber alguna causa que haya sido incausada. La primera causa. En vista de que no puede existir una regresión infinita de causas. Si el suceso A es causado por el B, y este por el C, y este por el D, etcétera; debe haber en algún momento un suceso que se haya causado a sí mismo, el que inició todos los demás.

Así, creó el concepto del Primer motor inmóvil, aquello que originó todo el movimiento en el Universo. Este Primer motor será perfecto, y todas sus potencias estarán actualizadas. En otras palabras, es acto puro, es todo lo que podría ser. De forma que únicamente piensa en lo más perfecto que hay: se piensa a sí mismo. Nos referiremos a este Primer motor en la sección de cosmología y en ética.

Cosmología

Ahora, este Primer motor, esta divinidad, causó todo el movimiento en el Universo. Aristóteles presentó un modelo geocéntrico, dividido en dos principales zonas: el mundo sublunar y el supralunar. En el primero (La Tierra) existía el movimiento y los cuatro elementos que comentábamos al principio del artículo como arjé. Sin embargo, en el mundo supralunar (más allá de La Tierra) sólo existe un tipo de movimiento: el circular, el cual Aristóteles lo considera como perfecto. Además, en este mundo sólo existe un arjé, el éter, un material incorruptible.

Este autor hablaba de unas 55 esferas, habiéndose basado en el modelo de Eudoxo de CNIDO y Calipo que contenía unas 33 esferas originalmente. Aristóteles incuyó 22 esferas que girarían en sentido contrario. Más allá de la última esfera no hay nada, y esta envuelve a todo el sistema solar, la cual contiene además las estrellas pegadas fijas en ella. De forma que el Primer motor mueve directamente esta última esfera, y el movimiento se va transmitiendo hasta la esfera central, La Tierra.

[IMG-3]

Lógica y Epistemología

Hay quién opina que los filósofos empiristas no podrán llegar al conocimiento verdadero por "desconfiar completamente de la razón". Pues, o bien Aristóteles es una excepción, o bien estos prejuicios no son correctos; en vista de que Aristóteles es considerado el fundador de la Lógica y de las ciencias como tal. Como ya hemos visto cuando tratábamos los accidentes, las categorías aristotélicas, quizá haya podido deducir que a este autor le gustaba poner orden. 

Este autor es considerado el fundador de la Lógica y del orden en las Ciencias. La Lógica, brevemente hablando, estudia la validez de las proposiciones y de la argumentación. En resumen, una proposición es una explicación de la realidad, y puede ser verdadera o falsa. Por ejemplo, "está lloviendo" es una proposición. Se le atribuye la formulación de los tres principios fundamentales de la Lógica.

I. Principio de identidad: las cosas son idénticas a sí mismas. El acto de llover es idéntico a sí mismo.

II. Principio de no contradicción: Es imposible que una proposición sea verdadera y falsa en el mismo momento del tiempo y en el mismo sentido. Formalmente es imposible que llueva y no llueva en el mismo lugar a la vez (y no se atreva a poner el ejemplo del arco iris, pues que se de este fenómeno no implica que deje de llover).

III. Principio del tercer excluído: Con respecto a una preposición y su negación, no puede existir una tercera posibilidad. O llueve, o no llueve. Puede llover menos o más, pero llueve.

Estos principios son fundamentales para comprender la realidad. Así, la Lógica estudiará la validez de las preposiciones basándose en estos tres principios irrefutables.

Por otra parte, en cuanto a Epistemología, para poder conocer, Aristóteles explicó el proceso de abstracción, por el cual podemos comprender el mundo exterior. Nace del método inductivo, que recordemos que es en el cual se parte de un caso particular para averiguar el principio universal. En este caso, partimos de la información que nos aportan de los sentidos. A continuación, mediante la imaginación se crea una imagen mental, imagen que es almacenada en la memoria y comprendida por el entendimiento agente. De forma que cuando usted vea un libro por ver primera, se dará este proceso y extraerá el concepto de libro. Usted será capaz de reconocer y valorar otro libro gracias al entendimiento paciente

Nótese cómo ha negado así la Teoría de las Ideas de Platón. Recordemos que este último afirmaba que el verdadero conocimiento proviene del interior, gracias al proceso de la Reminiscencia. Aristóteles afirmó así que el conocimiento proviene originalmente de los sentidos.

Como curiosidad, cabe añadir que este autor presentó un alto interés en la Biología, y realizó una clasificación extensa de los seres vivos (parte de la cual trataremos en la sección de antropología con los correspondientes tipos de almas). Esta clasificación pudo haber sentado las bases de la compleja taxonomía, vigente actualmente en esta ciencia.

Antropología

Como explicábamos anteriormente, Aristóteles formuló la teoría hilemórfica, que afirmaba que los seres humanos estamos compuestos por materia (cuerpo) y forma (alma, esencia). Además, también comentábamos que esta unión era sustancial, a saber, que es necesaria para que ambas cosas sigan existiendo. Platón pensaba que el alma continuaba viviendo tras la muerte corporal, de forma que esta unión no era sustancial sino accidental (el alma no necesita realmente el cuerpo, según Platón). Sin embargo, Aristóteles también difiere de la inmortalidad y la preexistencia del alma.

De manera similar a como lo hizo Platón, Aristóteles consideró tres facultades dentro del alma humana (Platón hablaba de tres almas): la vegetativa, la sensitiva y la intelectiva, de forma que la primera la tienen todos los seres vivos, la segunda sería exclusiva de los animales, y la última es característica de los seres racionales, los humanos. La facutad vegetativa es la que permite realizar las funciones vitales, por tanto es necesaria en todos los seres vivos. La sensitiva permite el tener sentimientos, luego sera propia de los animales. Y la intelectiva posibilita el raciocinio, entonces será necesaria en seres humanos (por lo menos en algunos).

Ética y Política

En último lugar, trataremos la política y ética de este autor que, de manera similar en Platón y en filósofos posteriores, están vinculadas. La ética de Aristóteles es una ética eudemonista, a saber, que establece la felicidad como el fundamento de la moral. Este autor entendió la felicidad como el desarrollo del conocimiento, llegando así a la vida contemplativa, puesto que la facultad intelectiva es propia del ser humano.

Aristóteles distingue entre dos tipos de virtudes necesarias para alcanzar esta felicidad: las virtudes éticas y las dianoéticas:

Las primeras son las relativas a los hábitos, las rutinas, las necesidades corpóreas del ser humano. Con respecto a estas, Aristóteles defiende que la virtud se encuentra en el término medio entre dos extremos viciosos, uno por defecto y otro por exceso. Por ejemplo, para poder enfrentarse a los desafíos de la vida o incluso a algunas actividades cotidianas se requiere valentía. Un defecto de la valentía se traduce en cobardía, de forma que, por culpa del miedo (no arriesga nada), no podrá vivir como es debido. Sin embargo, el extremo por exceso, la temeridad, es igual de peligroso, poniendo en riesgo la vida o recursos para poder vivir como es debido. Entonces, el término medio reside en la valentía, arriesgando lo necesario para poder continuar.

Matemáticamente hablando, el término medio entre dos extremos será equidistante de dichos extremos (es decir, estará justamente en la mitad), así como 5 es el término medio entre 0 y 10 (siempre que se mida en una escala decimal). No obstante, Aristóteles argumenta que cada individuo tendrá que encontrar su término medio ideal con respecto a cada una de las virtudes. En función de la vida que se quiera llevar (es decir, en función del individuo), habrá que establecer un punto medio u otro. Si todos comiéramos la misma cantidad de comida, la mayoría de personas no estarían conformes y sufrirían a largo plazo. De igual manera que la alimentación depende del físico, el punto medio depende del sujeto y su vida.

En segundo lugar están las virtudes dianoéticas, que son las relativas a la sabiduría y el conocimiento. Aquí, Aristóteles defiende que estas virtudes no se encuentran el el término medio si no en la perfección, en la adquisición continua de saber. Así, se desarrollará el máximo potencial de la persona. Dividirá entonces el conocimiento teórico (ciencia, intelecto y sabiduría) y el conocimiento práctico (arte y prudencia).

Sin embargo, Aristóteles advierte que, por el simple hecho de ser seres humanos, nunca podremos ser completamente felices, en vista de que tenemos que satisfacer las necesidades de nuestro cuerpo (de ahí la necesidad de establecer el punto medio para las necesidades corpóreas, para evitar un desequilibrio que impida el desarrollo de las virtudes dianoéticas). Así, este autor concibe la felicidad absoluta como el pensamiento constante, el cual es exclusivo del Primer motor, como explicábamos en el epígrafe con respecto a Dios.

En último lugar, este autor argumentaba que el desarrollo humano completo, y por tanto el alcanzamiento de la felicidad, sólo se podrá dar dentro de una sociedad; en vista de que el ser humano es un ser social por naturaleza (zoon politikón, animal político). Por tanto, la sociedad es necesaria y el fin del estado debe ser precisamente este, la autorrealización de sus ciudadanos.

Contemplaba tres formas de gobierno justas en función de la cantidad de personas en el poder: la monarquía, si hay un único monarca, y su forma corrupta será la tiranía; la aristocracia, el gobierno de un grupo, frente a la oligarquía; y la democracia, el gobierno de la mayoría en contraposición a la demagogia, su forma corrupta. Aristóteles expresó su preferencia por ciudades pequeñas, de modo que la democracia fuera de caracter directo.

Finalmente, podemos añadir que este autor no presentó una visión muy positiva de la mujer, argumentando que en la reproducción el hombre es la parte activa y la mujer la parte pasiva. Se suele utilizar la metáfora de que el hombre es quién planta la semilla en la tierra (la mujer). O que la mujer es la materia y el hombre la forma (hilemorfismo). Este filósofo también justificó la esclavitud, basándose en que hay humanos que por naturaleza son infeiores a otros, luego no tendrán autonomía para tomar decisiones.

Conclusión

Aristóteles es, sin lugar a dudas, uno de los filósofos más importantes de toda la historia de la Humanidad, habiendo fundado la Lógica como ciencia, y en general estableciendo un orden, a día de hoy vigente, con respecto a las Ciencias, del cual no hemos de olvidarnos (la Filosofía como tal permitió el desarrollo de las Ciencias, contrariamente a como se piensa hoy en día). Pese a que parte de la obra de este autor se perdió, se ha podido llegar a su pensamiento, esencial para entender la filosofía posterior. Es, entonces, muy interesante el estudio de su obra. 

Sócrates, Platón y Aristóteles son considerados así como los tres grandes sabios de Atenas.

La filosofía de este autor será claramente influyente en Santo Tomás de Aquino, autor que trataremos próximamente, quién apodó a Aristóteles como "el filósofo".

Publicado por: Rubén Cardenal Hernández (originalmente publicado como Rubén C.) el 27 de diciembre de 2024 a las 11:24 P.M.

Bibliografía:

Bibliografía no citada en texto:
[N-1]: Webdianoia: https://www.webdianoia.com/aristoteles/aristoteles.htm
[N-2]: Unboxing Philosophy: https://www.youtube.com/watch?v=PM0V9IuYDj8
[N-3]: Lluna Pineda - https://www.youtube.com/watch?v=8BqhBQc6T-k
[N-4]: Apuntes de La Lechuza de Minerva - https://lalechuzademinerva.es/historia-de-la-filosofia/
[N-5]: Clases de Hª de la Filosofía de 2º de Bachillerato en mi instituto, Madrid.
[N-6]: Jostein Gaarder, El Mundo de Sofía, Siruela (edición de enero de 2024), Capítulo de Aristóteles (ISBN 978-84-9841-451-6). Puede adquirir aquí el libro en cuestión: https://www.casadellibro.com/libro-el-mundo-de-sofia/9788498414516/1726492
[N-7]: A. C. Grayling, Historia de la Filosofía, Ariel (edición de febrero de 2022), Capítulo de Aristóteles (ISBN 9788434433809).
[N-8]: Unboxing Philosophy: https://www.youtube.com/watch?v=ZRpiLAGuJSg
[N-9]: Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Biolog%C3%ADa_de_Arist%C3%B3teles


Imágenes:
[IMG-1]: After Lysippos, Public domain, via Wikimedia Commons: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Aristotle_Altemps_Inv8575.jpg
[IMG-2]: (Recortada): De Rafael Sanzio - File:Sanzio 01.jpg, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3635235
[IMG-3]: Aristotle, Public domain, via Wikimedia Commons: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/5b/Aristotelian_Universe.jpg

sábado, 21 de diciembre de 2024

El pensamiento de René Descartes resumido para selectividad (2025) (artículo Nº 12)

René Descartes fue uno de los más importantes filósofos de toda la historia, como representante de la corriente de pensamiento racionalista, a saber, que basa todo el conocimiento en la razón, y desconfía de los sentidos, de manera similar a Sócrates, Platón, y San Agustín de Hipona.

Contexto histórico e influencias

Descartes nació en la Francia del siglo XVII, una Francia que estaba bastante movida por el pensamiento pirronista. El pirronismo fue una escuela de escepticismo fundada por Pirrón en el S. IV A.C. Sin embargo, generalmente hablando, en Francia se dió este movimiento de una manera exacerbada, de forma que se dudó de todo, y se puso en cuestión todo el conocimiento anterior. Así, surgió una crisis escéptica, debido a que la duda, si no es resuelta, lleva a la inseguridad y a la inacción [1], [2], [3]. También será relevante la tendencia mecanicista que estaba desarrollando la ciencia (el Universo es como una gran máquina).

Descartes estudió Derecho en la Universidad de Poitiers, habiendo estudiado anteriormente en el Colegio de los jesuitas de La Flèche. Sin embargo, se encontraba profundamente decepcionado con la educación que había recibido, pues consideraba que no era conocimiento verdadero (exceptuando la Matemática) [1].

De modo que decidió viajar por la Europa y se alistó también al servicio militar en Holanda. De esta manera, conoce muchas personas distintas y mejorará su habilidad de diálogo, algo parecido a lo que ya proponía Sócrates (el verdadero conocimiento no está escrito en un libro, si no vivo mediante la palabra) [4]. Unos 10 años más tarde, se retirará de estos viajes para trabajar su filosofía. Su tratado más famoso es el "Discurso del Método".


René Descartes [IMG-1]

Metafísica, epistemología y teología

Descartes no se quedó, como otras personas, "atascado" en la duda. Hemos explicado anteriormente que él se vió influenciado por este escepticismo extremo. Sin embargo, el fue capaz de usar la duda como método (duda metódica). Así, el primer paso fue poner en duda todo lo que conocía. Absolutamente todo. Una vez llegado a este punto, hay una única cosa de la cual era imposible dudar. Él no podía negar que estaba dudando. Que él existía

Así nacerá el famoso "pienso, luego existo", el cual tiende a ser malinterpretado (pienso, y luego (dentro de un rato) existo), lo cual no tiene ningún sentido. Porque ese "luego" no se refiere al tiempo, si no que es un conector de justificación. Sería equivalente decir "pienso, entonces existo".

Y este sería el primer pilar fundamental, aquello de lo que nunca puede dudar, su propia existencia. Cabe aclarar que esto sucede con independencia del libre albedrío o del determinismo. En cualquier caso existes, y no puedes dudar de ello.

Previamente ha tenido que dudar de todo lo anterior. Ha dudado de los conocimientos que puede obtener de los sentidos, puesto que estos pueden engañarnos. Ha dudado de estar viviendo en un sueño (de manera similar al dilema planteado en The Matrix), puesto que no puede determinar si está despierto o dormido (¿usted nunca se lo ha planteado?). Y, en último lugar, ha llegado a dudar de la razón, con la "hipótesis del genio maligno", que afirma que podría existir un genio maligno que nos haga creer que 2 + 2 = 5 o que dos líneas paralelas pueden cortarse (se plantean asuntos parecidos en 1984 por George Orwell, o incluso se podría llegar a considerar al personaje de Frestón en El Quijote por Miguel de Cervantes Saavedra). De esta manera llega al pienso, luego existo.

Descartes afirma que el yo es una idea clara, evidente (no se puede dudar de ella), y además distinta (no hay nadie igual que usted, por lo que no puede confundir su identidad con la de otra persona).

Entonces, hablaba de varios tipos de ideas. En primer lugar consideraba las ideas innatas, a saber, aquellas que se tienen desde el nacimiento; a continuación se encuentran las ideas facticias, aquellas elaboradas por la mente, y en último lugar, las ideas adventicias serían aquellas que provienen de los sentidos. Un ejemplo de esta última podría ser la idea de maceta: ve una maceta y piensa en la idea (muy importante aquí no confundir el término "idea", en Platón tendrá un significado distnito que en Descartes). Como ejemplo de idea facticia se suele presentar la idea de sirena, pues necesariamente ha debido de combinar la idea de mujer y la idea de pez, y esto se ha hecho en su mente (si usted ha visto una sirena en persona, considere hacer una visita al psicólogo).

Y es aquí cuando llegamos a la segunda verdad indudable para Descartes: la existencia de Dios. Según él, la idea de Dios es una idea innata. Usted puede observar que en prácticamente todas las religiones y culturas ha existido la figura de un Dios, o varios. Argumenta además que, como Dios es perfecto, y nosotros somos imperfectos, debemos tener un ideal perfecto al que poder aspirar o en el que nos basemos (alguien perfecto ha tenido que crearnos).

Aquí, Descartes ha sido criticado por "verse obligado a reconocer la existencia de Dios", pues uno de los motivos por los que lo hizo fue para refutar la hipótesis del genio maligno anteriormente explicada, puesto que si Dios existe, será bueno, y no permitirá que me engañe el genio maligno. De esta manera se garantiza la posibilidad de conocer.

Método cartesiano

Por otro lado, Descartes trató de encontrar un método válido para todas las ciencias, de forma que, siguiendo rigurosamente este método, no pudiera equivocarse. Contemplará entonces dos posibilidades: la intuición (o luz natural), cuyo conocimiento se nos presenta de manera irrefutable, por tratarse de conocimiento simple y claro, y la deducción, un método más complejo basado en la sucesión de ideas simples para llegar a conclusiones verdaderas. 

Descartes divide el método cartesiano en cuatro fases, de manera bastante similar a lo que se hace en un problema de Matemática (no olvidemos que Descartes también fue matemático). El primer paso será la evidencia, que consiste en partir únicamente del conocimiento verdadero, el claro y evidente. A continuación está el análisis, que consiste en la división del problema en fases y comenzar con la resolución. En tercer lugar, está la síntesis: una vez terminado el análisis, se volverán a recomponer los resultados de este para llegar a una conclusión. Finalmente se hará un repaso o enumeración, en la cual se han de revisar todos los pasos. Si se superan con éxito estas cuatro frases, se habrá resuelto la cuestión.

Esto es lo que usted hace al resolver un problema de Matemática. Partirá de unos datos concretos junto con unos axiomas (principios de la Matemática), y realizará el problema por fases, hasta llegar a la conclusión final. Finalmente, repasará los cálculos y las fórmulas por si se ha confundido en algo.

Las tres sustancias

Este filósofo consideraba tres tipos de sustancias, metafísicamente hablando. Consideraba que algo era una sustancia si existe por sí mismo. Entonces, ya hemos hablado de una primera sustancia que sería propiamente la sustancia de Dios, la res infinita. Es imprescindible que Dios sea su propia sustancia, porque nosotros, los seres humanos, no podemos estar compuestos por lo mismo que él. Así, también hablará de la res extensa (lo material, y para los humanos el cuerpo), y la res cogitans (el pensamiento). Entonces, estas tres sustancias pueden existir por sí mismas, de las cuales los seres humanos estaremos formados por dos de ellas (res extensa y cogitans).

Antropología y moral

Como bien acabamos de ver en el epígrafe anterior, el ser humano está compuesto por res extensa (el cuerpo) y res cogitans (la mente y el alma).

Descartes argumentaba además que la glándula pineal servía como puente entre la res cogitans y la res extensa, puesto que de algún modo tenían que estar conectadas.

Además, afirmaba que nuestro cuerpo, y todo lo situado en la res extensa, estaba sujeto a las leyes de la Física, con una percepción completamente determinista. Entendió así el cuerpo humano como una gran máquina en la que todo está determinado.

Sin embargo, él sostenía que el alma (y la mente), por su parte, era libre e independiente del cuerpo. De forma que no era completamente determinista, en vista de que no negó la libertad de pensamiento. No obstante, Descartes no filosofó demasiado con respecto al destino del alma tras la muerte corporal.

Descartes advirtió que ha de ser el alma, la res cogitans, la que gobierne sobre el cuerpo, la res extensa. Aquí podemos observar una similitud con el Mito del carro alado, siendo la sabiduría la virtud predominante (alma racional de Platón). Así, la moral de René Descartes basaría el alcanzamiento de la felicidad mediante el gobierno del alma (res cogitans) en el cuerpo, de forma que el sujeto no estaría condicionado por las pasiones corpóreas, alcanzando así la libertad.

A pesar de esto, Descartes no avanzó demasiado en su filosofía con respecto a la moral. Pero teniendo en cuenta que su proyecto filosófico se basa en la duda, se vió obligado a establecer una moral provisional. Esto lo hace para evitar verse afectado por la inacción. Al principio de este artículo vimos que había una fuerte tendencia al escepticismo extremo, la cual acababa derivando en inacción por culpa de la duda. E incluso hoy en día, muchas personas pierden oportunidades a causa de la duda (yo mismo he pecado con el ejemplo).

De esta manera, con el establecimiento de una moral provisional, Descartes se aseguró el poder continuar con su vida, porque tardó muchos años en establecer formalmente su filosofía. Este es un claro ejemplo de que la Filosofía no ha de ser "sólo teórica", puesto que está relacionada con la misma realidad. Los filósofos no son personas que únicamente viven pensando, en contraposición al fuerte estigma asociado a la Filosofía.

Algunas fuentes [5], [6], resumen esta moral provisional en las siguientes máximas:

I. Obrar de acuerdo a las normas y costumbres del país en el que se resida. Algunas fuentes añaden el obrar de acuerdo a las costumbres de la religión en la que uno se haya educado [5]. Descartes también habla de el punto medio aristotélico, para evitar problemas.

II. Obrar de manera firme y resuelta. Evitar dudar una vez se ha decidido (si está equivocado se dará cuenta, pero cada cosa a su tiempo).

III. Autodominio: amoldar nuestros deseos a la realidad, puesto que no podemos cambiar el orden del mundo. No puede desear algo imposible.

IV. Elegir la mejor forma de vida y una profesión a la cual se quiera dedicar. De esta manera, podrá desarrollar el conocimiento científico y filosófico [5].

Sin embargo, y como comentábamos anteriormente, Descartes no profundizó demasiado en su proyecto moral.

Conclusión

En este artículo ha sido tratada la filosofía de René Descartes, de manera breve y orientada principalmente al examen de selectividad de Madrid de 2025. Si tiene más interés en el pensamiento de este autor, podría leer el Discurso del método, u otras obras de su autoría. Es interesante añadir que estas obras son gratuitas, puesto que pertenecen al dominio público por su antigüedad [7].

Sin duda, este autor es un punto clave para comprender la filisofía racionalista, y el determinismo que tanto auge estaba teniendo en la Francia del siglo XVII. Demostró que la duda puede ser una gran camino si es bien comprendida y se va más allá. No obstante, David Hume tratará de rebatir los argumentos filosóficos de Descartes bajo la corriente empirista.

Publicado por: Rubén Cardenal Hernández (originalmente publicado como Rubén C.) el 21 de diciembre de 2024 a las 10:55 P.M.

Bibliografía:
[1]: Web Dianoia - Descartes: https://www.webdianoia.com/moderna/descartes/desc_bio.htm
[2]: Wikipedia - Descartes: https://es.wikipedia.org/wiki/Ren%C3%A9_Descartes
[3]: Wikipedia - Pirronismo: https://es.wikipedia.org/wiki/Pirronismo
[4]: https://cemees.org/2021/05/18/escritura-y-pensamiento-la-advertencia-de-socrates/
[5]: https://arjephilo.com/2017/02/05/moral-provisional-descartes/
[6]: Clases de 2º de Bachillerato de Historia de la Filosofía en mi instituto (España).
[7]: Obras de Descartes: https://archive.org/details/descartes-rene-obras_202108

Otras fuentes:
[O-1]: Apuntes de La Lechuza de Minerva: https://lalechuzademinerva.es/historia-de-la-filosofia/

Imágenes:
[IMG-1]: Dominio Público: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Frans_Hals_-_Portret_van_Ren%C3%A9_Descartes.jpg