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jueves, 16 de abril de 2026

Linux, el gran desconocido (#21).

Tras la finalización del soporte de Windows 10 en octubre del año pasado, no son pocos los usuarios que están migrando a sistemas operativos de código abierto, como lo son los de base Linux.

Y resulta que este sistema operativo es bastante conocido, aunque es probable que tenga usted determinadas preguntas. ¿Cómo funciona exactamente? ¿Qué significa que sea de código abierto? ¿Rendiría mejor mi ordenador si me cambiara a Linux? ¿Es más seguro que Windows o macOS? Parece que Linux es conocido pero solo para nombrarlo y poco más, en palabras de Jordi Wild es "el gran desconocido, el gran segundón..." de los sistemas operativos [1].

Así, en este artículo voy a tratar de responder a estas preguntas, y a proporcionar una guía de instalación general por si le convence, puesto que no es difícil en algunos casos.

Linux no es exactamente un sistema operativo

Y esta es, por lo general, la primera confusión que existe. Aunque incluso entre informáticos se suele tratar así, por comodidad. Estrictamente el sistema operativo (SO) es el software que gestiona y controla el hardware de un sistema informático. En realidad el nombre de SO tiene sentido, porque es el sistema que permite realizar operaciones dentro del sistema informático, en este caso el ordenador. Microsoft Windows es el SO más conocido y seguramente el más sencillo de usar para el usuario medio.

¿Y por qué Linux no es un SO? Porque en realidad Linux es solo el kernel (el núcleo). Al igual que una cebolla, los sistemas informáticos tienen capas [4]. En primer lugar (y empezando desde el centro de la cebolla) está el hardware, que son todos los componentes físicos del sistema (batería, placa base, memoria...). Sin el hardware no existiría el ordenador. En segundo lugar está el firmware, que son los programas que permiten que arranque el ordenador, y realizar operaciones muy básicas. A continuación está el núcleo del sistema operativo, el kernel, que contiene todo lo esencial, pero para que pueda funcionar realmente necesita una capa más de procesos.


[IMG-1] Un modelo de capas de un ordenador

Es aquí donde entran en juego las distribuciones. La base Linux (el kernel) es una sola, pero existen cientos de distribuciones posibles, que básicamente son formas de organizar los procesos internos, en función de las necesidades del usuario. Estas distrubuciones funcionan gracias al proyecto GNU, también de software libre.


[IMG-2] Meme sobre las características de las distribuciones como coches

Algunas de las distribuciones más conocidas son Mint, Ubuntu, Debian, Kali, Fedora y Arch. Lo interesante de todo esto es que cada distribución funciona de una forma distinta, y se adaptan en mejor o peor medida a las preferencias del usuario. Mint es muy fácil de usar, especialmente si el usuario viene de Windows. Debian ofrece más control y es súper estable, pero es un pelín más complicada. Arch ofrece un control casi absoluto del ordenador, y se actualiza casi a diario (modelo rolling release), pero requiere aprender más conceptos de informática. Kali está muy orientada a herramientas de ciberseguridad.

Como en la imagen previa, lo que sería el motor del coche (el kernel) sería el mismo para todos. Lo que cambia es todo lo demás (carrocería, neumáticos, ejes...). Por ello, no es tanto que unas distribuciones sean mejores que otras, más bien depende de las preferencias del usuario.

Ventajas

Control

Una de las más notables ventajas de los sistemas en base Linux es el control que ofrece al usuario. Windows limita bastantes funciones al usuario, como servicios en segundo plano que no son útiles al usuario (y consumen energía), telemetría (control por parte de Microsoft de cómo se usa el sistema en general), el entorno gráfico, la gestión de la batería... Es por esto que bastantes ordenadores antiguos funcionan mucho mejor en Linux que en Windows o en macOS. De hecho, una de las cosas que más valora la comunidad de Linux es que los programas desarrollados para ellos sólo cumplan la función que se les pide, sin procesos secundarios innecesarios. Esto da mucha libertad al usuario para construir su sistema exactamente como prefiera.

Otro de los puntos más importantes es que, al ser de código abierto [2], las distribuciones, actualizaciones y programas que se crean no están orientados al negocio de una empresa como Microsoft o Apple, sino a las preferencias de la comunidad. De nuevo, esto implica menos telemetría, y más control del dispositivo.

Ligereza

Otra principal ventaja es que es un sistema híperligero. Comprimido, el kernel puede ocupar entre 10 y 15 MB, lo que lo hace muy eficiente y muy óptimo de instalar a nivel informático. Evidentemente estos cálculos no incluyen los programas esenciales para las distribuciones de ordenadores. Con el entorno gráfico instalado, Arch y Debian ocupan alrededor de 10 GB, y Linux Mint alrededor de 15 GB. En cualquier caso, son valores muy distantes de los 50 GB (como mínimo) de Windows 11. Aquí sí hay que reconocer que Windows 10 y macOS ocupan cerca de 32 y 23 GB, respectivamente, que tampoco es demasiado.

De todas maneras, cuanto menor el tamaño de la instalación, mayor el espacio libre y la eficiencia de los programas. Además, en Linux el kernel es monolítico, y al ser tan ligero, existen distribuciones muy ligeras bastante útiles para dispositivos pequeños como routers, cámaras de seguridad, o las pantallas de los coches marca Tesla.

Sistema de archivos

El sistema de archivos de Linux es notablemente diferente al de Windows. Este último se organiza en discos. A cada unidad de hardware se le asigna una letra. Está el famoso Disco Local (C:). A las unidades USB se les asigna E, F, G, H... Depende un poco del dispositivo en sí. Y dentro de cada unidad de hardware se encuentran los archivos. Además, dentro del Disco Local se encuentran los archivos fundamentales para que Windows pueda funcionar, y la carpeta del usuario.

Por otra parte, Linux utiliza un sistema unificado que comienza desde la raíz (root), que se designa con "/". Dentro de la raíz va absolutamente todo. Incluso las unidades USB se montan dentro de una carpeta para ese fin (/run). Hay carpetas fundamentales, como /boot, /mnt, /sys, /etc, /usr... El usuario también puede crear una y usarla para archivos personales.

Con un sistema unificado de carpetas se logra un mayor control, puesto que no hay que cambiar de disco cada vez. Esto resulta más cómodo y eficiente.

Seguridad

Que Windows y macOS sean seguros es más bien un mito, en vista de que la seguridad depende completamente de que las empresas concretas (Microsoft y Apple) publiquen un parche de seguridad a tiempo frente a las amenazas. Esto ocurre porque son programas de código cerrado, y paradójicamente, eso los hace más inseguros que los de código abierto, ya que entra el factor comunidad. Si un proyecto de código abierto tiene una comunidad inmensa (como es el caso de Linux), estos códigos se pueden revisar para detectar vulnerabilidades por cualquier persona en el mundo. Así, las revisiones suceden más rápido generalmente (esto no siempre es así en otros proyectos públicos, para que se cumpla esto la comunidad tiene que ser grande).

Por otra parte, Linux cuenta con un sistema estricto de permisos, que evita que ningún programa ni usuario pueda hacer cambios importantes sin introducir la contraseña del administrador. Esto se hace mediante el famoso comando "sudo". Y además, como de momento pocas personas usan Linux para uso doméstico, la mayoría de malware está dirigido a Windows.

Desventajas

A lo largo de este artículo es posible que se haya notado cierta inclinación por parte mía a la defensa de los sistemas en base Linux. Usted puede hacerse un poco a la idea de mi opinión respecto al tema si ha leído hasta este punto. Sin embargo, vamos a presentar a continuación una serie de desventajas, porque no todo es tan bonito.

Compatibilidad

Quizás lo más importante para los usuarios es que el sistema sea compatible con los programas que necesita utilizar. He aquí ya encontramos que hay bastantes programas que no funcionan en Linux, como las aplicaciones de Adobe (Photoshop, Illustrator, Premiere...) o de Microsoft Office (Word, Excel...); así como muchos videojuegos. En bastantes casos existen alternativas, como LibreOffice en vez de Microsoft Office, o ciertos programas similares a los de Adobe como Inkscape para Illustrator, GIMP para Photoshop, etcétera; pero si necesita un programa no compatible por trabajo o cualquier otro motivo, no funcionará...

Para el caso de los videojuegos hay que decir que sistemas como el de Proton permiten ejecutar muchos videojuegos de Steam en Linux, con un rendimiento bastante bueno que ha mejorado recientemente (antes era mucho peor).

Código

Otro punto que suele echar para atrás a muchas personas es el tema del código. Existen ciertos problemas que sólo pueden resolverse con comandos. Aunque esto no suele ser casi nunca el caso para distribuciones sencillas como Mint o Ubuntu. Adicionalmente, al ser la comunidad tan inmensa existen muchos foros (Ask Ubuntu, LinuxQuestions.org, o comunidades en Reddit) con problemas muy específicos resueltos. Y hoy en día, inteligencias artificiales como Claude resuelven bastante bien muchos problemas, aunque conviene revisar si la solución que da contiene todos los pasos (por fiarme de Claude sin revisar, acabé corrompiendo una partición entera de Linux Debian).

Claro que he clasificado esto del código como una desventaja, pero esto es para el usuario medio. Para estudiantes de informática o personas que quieran aprender temas de programación y sistemas operativos, usar Linux de forma cotidiana es una de las mejores formas de aprender, ya que los problemas surgen naturalmente de vez en cuando. Esto ocurre especialmente en distribuciones que permiten más control, como Debian o Arch.

Una solución intermedia: multi-booting

Si tras leer todo lo anterior crees que te interesa Linux, pero tampoco te gustaría renunciar a Windows, existe la posibilidad de conservar ambos sistemas operativos (de hecho, esto es lo que suele hacer la mayoría de personas que inician).

Para ello, hay que comprender el concepto de particiones. Los sistemas de almacenamiento informáticos se pueden dividir en particiones, que vienen a ser compartimentos de un tamaño fijo donde se guardan los datos por separado. Esto permite que en un solo ordenador puedan coexistir varios SO.

Conclusión

Entonces tenemos que Linux es un kernel de código abierto, con cientos de distribuciones posibles para elegir. Estos SO presentan múltiples ventajas, como el control brindado al usuario, que permite controlar prácticamente todos los aspectos del ordenador; la ligereza del sistema, que se traduce en más eficiencia y rendimiento; y la mayor seguridad al no ser un SO habitual y contar con una estructura de permisos con el comando sudo. También hemos visto que es un sistema que implica cierto grado de uso de comandos para solventar ciertos problemas, lo cual es una ventaja para aquellos que quieren aprender, pero una desventaja para quienes valoran la simplicidad absoluta sin código. Y además, no todos los programas son compatibles. Por ende, es seguro afirmar que Linux aún no es para todo el mundo.

No obstante, si piensa que a usted le podría servir, y tiene ganas de aprender, siempre puede probar a configurar un sistema multi-boot. De esta forma, no renuncia a su SO previo. A continuación voy a ofrecer una breve guía de instalación, por si le he convencido. No está hecha para ser el único recurso a seguir, este es un esquema muy general para que usted sepa lo que está haciendo, pero debe ser complementado con una guía de instalación específica para la distribución Linux de su elección.

Guía básica de instalación (desde Windows)

IMPORTANTE: Antes de reducir particiones, asegúrese de estar modificando la partición que desea y que tiene espacio suficiente para hacerlo. Además, es recomendable realizar copias de seguridad de los datos importantes, así como mantener el equipo enchufado para evitar que se agote la batería durante el proceso. Reducir particiones esenciales como la ESP/EFI puede volver el equipo inutilizable. Esté seguro de las operaciones que vaya a realizar.

Para poder realizar la operación de instalación de alguna de las distribuciones de Linux necesita un ordenador, una unidad USB vacía (o cuyos datos puedas mover temporalmente) y conexión a Internet para descargar el fichero ISO.

Así, crear una partición es bastante sencillo. Primero, uno debe asegurarse de disponer del espacio suficiente en la unidad que se quiera reducir. Por ejemplo, cuando me cambié a Debian tuve que liberar espacio en Windows, unos 60 GB para tener espacio de sobra.

Para reducir la partición, hay que ir al gestor de discos de Windows (se puede encontrar haciendo clic derecho sobre el logo de Windows) y seleccionar "Gestor de discos". Se abrirá un programa que mostrará todas las particiones de su ordenador. Si tiene usted Windows y nunca ha tocado nada, lo normal es tener unas 4 particiones. Habrá una partición grande que es la de Windows, el Disco Local. Esa partición hay que reducirla, dejando entre 30 y 100 GB libres (este intervalo es extremadamente orientativo y depende tanto de la distribución que desee instalar como del uso que plantee darle). La partición se puede reducir haciendo click derecho sobre ella, y seleccionando "reducir". Se abrirá un diálogo preguntando por el número de MB que desea dejar libres, y al hacer click en "Aceptar" el espacio designado por usted quedará sin asignar a ninguna partición. En el instalador de Linux podrá asignarlo a una nueva partición para su nueva distribución.

Es probable que el Gestor de discos de Windows no le permita reducir la partición del Disco Local. En ocasiones basta con desactivar el modo de hibernación, aunque en mi caso no fue suficiente y tuve que recurrir a un programa ejecutado desde Live USB, GParted, para poder hacer la partición. Si usa algún programa externo, asegúrese de leer las instrucciones y llevar a cabo las medidas de seguridad necesarias para evitar pérdidas de datos o corrupción de particiones.

Una vez con espacio sin asignar, hay que instalar la imagen ISO de la distribución que desee instalar en una unidad USB. Esto se puede encontrar en las webs oficiales de dichas distribuciones. Se descargará un fichero .iso que contiene los ficheros necesarios para instalar la distribución. Este fichero .iso hay que configurarlo en una unidad USB usando algún programa como Rufus. Tenga en cuenta que al usar Rufus en el USB, se perderán todos los datos que hubiera en el mismo previamente. Realice una copia en otro lugar si desea conservarlos.

Hecho esto, solo quedaría reiniciar el ordenador, insertar el USB, e interrumpir el inicio normal de Windows para arrancar desde la unidad USB. En la mayoría de ordenadores hay que pulsar alguna tecla como Esc o F1 para ir al menú de opciones de arranque.


[IMG-3] Menú de arranque de mi ordenador. Aquí habría que pulsar F9.

Dentro de este menú, existirá alguna opción llamada "Boot Device Options" o similar. Se abrirá una lista con los sistemas operativos instalados y los dispositivos desde los cuales iniciar el sistema. Deberá buscar y seleccionar el USB en modo UEFI.


[IMG-4] Menú de selección de dispositivos, con el USB seleccionado (sobre fondo negro).

Si ha llegado hasta este punto, ya se encuentra en el instalador de la distribución de Linux de su elección. Si ha elegido alguna de las sencillas, simplemente deberá seguir los pasos en los menús que le irán apareciendo de acuerdo a sus preferencias. Si ha elegido Arch... Bueno, no es recomandable comenzar por Arch porque hay que usar comandos para instalarlo... [3] Pero tiene un manual completo en su sitio web. El punto más delicado es a la hora de elegir la partición para su nuevo Linux. Asegúrese de escoger el espacio sin asignar que dejó previamente para ello, y nunca sobreescribir la partición de Windows ni ninguna otra. Si sobreescribe particiones fundamentales podría provocar que el ordenador no arranque. Eso sí, para poder arrancar desde Linux el instalador añadirá una entrada en la partición ESP/EFI, que es la que sirve para arrancar el ordenador. No formatee esta partición, asegúrese de que el instalador la usa únicamente para el arranque.

Mencionar adicionalmente que tras la instalación se instalará GRUB, que es un programa que le permitirá escoger qué SO quiere arrancar cada vez que encienda el ordenador.

Y eso sería todo. Si ha seguido este breve esquema, enhorabuena, ya forma parte de la comunidad de Linux.

Publicado por: Rubén Cardenal Hernández el 16 de abril de 2026 a las 2:48 P.M. UTC+2

Revisado por última vez: fecha de publicación (1º edición).


Bibliografía:

[1]: The Wild Project (YouTube): https://youtu.be/REbSqXPW2wU&t=0s

[2]: GitHub - Kernel de Linux publicado: https://github.com/torvalds/linux

[3]: Arch Wiki Installation Guide: https://wiki.archlinux.org/title/Installation_guide

[4]: Wikipedia - Arquitectura de computadoras: https://es.wikipedia.org/wiki/Arquitectura_de_computadoras


Bibliografía no citada en texto:

[N-1]: Experiencia propia usando e instalando Linux y conocimiento general de Informática.

[N-2]: Wikipedia - Linux: https://en.wikipedia.org/wiki/Linux


Imágenes:

[IMG-1]: De informatica.fandom.com subida por Grivous0562 bajo licencia CC-BY-SA 3.0. Disponible en link: https://informatica.fandom.com/wiki/Arquitectura_del_Computador?file=Arquitectura_computador.PNG

[IMG-2]: Meme de Instagram, publicado por @linuxhandbook

[IMG-3], [IMG-4]: Menús de mi ordenador marca HP.